Nueva Rumasa, crónica de un riesgo anunciado
Nuestro punto de encuentro informativo con los mejores consejos de bolsa se centra en lo que se ha denominado como la cronología de una agonía anunciada.
Ciertamente la situación por la que atraviesan los más de 5000 inversores que apostaron por la Nueva Rumasa inquieta y preocupa, máxime si tenemos en cuenta que el grupo cuenta con una deuda con entidades financieras de más de 76 millones de euros.
Una situación que podría haberse evitado según la CNMV quien informa que en mayo de 2009 informó a través del portal Web que, específicamente atendiendo a la naturaleza de la inversión; a través de pagarés no autorizados y por importes superiores a 50.000 euros existía un riesgo subyacente.
La segunda recomendación, llegó en septiembre de 2009 cuanto se vuelve a informar sobre los riesgos de dichas emisiones.
Las voces de alerta elevan su tono y en octubre de 2009 la CNMV advierte que la Nueva Rumasa es únicamente una sociedad anónima, no integra ningún grupo y no es la entidad que emite los pagarés, adicionalmente la operación no está inscrita en el registro mercantil.
Tras la modificación efectuada a la Ley del Mercado de Valores, Nueva Rumasa se ve obligada a un mayor control que también sortea y en junio de 2010 enuncia a los pagarés iniciando una nueva ampliación de capital, esta vez a través del grupo Dhul, dado que son valores no negociable, tampoco s requiere de folleto informativo acreditado.
Un suma y sigue que da como resultado un nuevo escándalo en el que son los inversores los más perjudicados si bien es cierto que las cartas estaban sobre la mesa de la mano de la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Categorías: Rumasa
Etiquetas: CNMV, Nueva Rumasa
















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